lunes, 4 de julio de 2016

Educación y Diversidad. Reflexiones e Implicaciones Metodológicas. Inclusión e Integración Social

Caracas, 04 de junio de 2016
Instituto Pedagógico de Caracas
Integrantes: Kleivis Manrique C.I.: 19.401.905
                     Sarais Ramírez C.I.: 21.535.186
Cátedra: Neurociencias, Diversidad e Inclusión. Sección: 001

Educación y Diversidad. Reflexiones e Implicaciones Metodológicas. Inclusión e Integración Social

          Nadie tiene más influencia en el crecimiento de un niño o de una niña que sus padres y familiares, pero el sistema educativo y las escuelas están en segundo lugar. Para avanzar en este ámbito educativo, se necesita saber más que escribir, leer, sumar o multiplicar. Por supuesto, el enfoque de la educación es enseñar en el aula y los diversos temas de estudio, pero al mismo tiempo, el sistema educativo tiene que prestar atención a la educación experimental fuera del ámbito académico. La diversidad es un aspecto del ambiente educativo de gran importancia por lo que ofrece a los estudiantes en el aula y fuera del aula.

          En general, la diversidad es definida como la variedad, puntos de diferencia, y puede referirse a cualquiera cosa. En el contexto del sistema educativo, la diversidad se presenta en las culturas, orígenes étnicos, razas, y los niveles socioeconómicos del estudiantado y el profesorado. Con una población diversa, se puede aprender de gente y culturas aparte de las propias, lo cual abre los ojos y las mentes de esa población a la gran variedad de gente que existe en este planeta. Ojalá que, con esta exposición, se crea un ambiente sin prejuicios, de tolerancia y comprensión. El conocimiento de muchas culturas puede servir bien en evadir una falta de respeto cultural en su formación académica, y también luego en la oficina de trabajo. La diversidad le enseña a un estudiante a pensar en y mirar todas esas otras diferentes perspectivas, además de propia inmediata perspectiva.

          Al inicio de los tiempos educativos se evaluaba al grupo de estudiantes de manera homogénea y no se consideraban las necesidades e intereses individuales de los niños y niñas así como tampoco se llevaba un diagnóstico inicial. Asimismo el proceso evaluativo ni el resultado final se evaluaban. Se agrupaban a todos los niños de acuerdo al nivel de rendimiento, después de ello se realizaban test y de acuerdo con los resultados obtenidos los agrupaban en subgrupos. Mientras que en la actualidad se toma en cuenta las necesidades e intereses de los niños y niñas, así como también el contexto es de gran importancia y relevancia para el desarrollo integral del niño y de la niña así como también es importante para el proceso de enseñanza y aprendizaje de cada niño y niña como ser individual y social.

          De igual forma debe existir una inclusión familiar y comunitaria hacia la escuela y viceversa. La importancia del diagnóstico aparte de obtener una observación de lo que transmite el niño y/o la niña es el planificar una serie de actividades y/o estrategias para detectar, intuir e incluso prevenir.

          Es un hecho, que la rapidez de los cambios sociales, económicos, culturales y tecnológicos plantean nuevas exigencias que obligan a los sistemas educativos a una renovación constante para dar respuesta a las demandas y necesidades de las personas y de las sociedades. En este marco, las innovaciones educativas se presentan como un espacio crucial para anticipar respuestas a nuevos desafíos y generar nuevas soluciones a los temas pendientes.

          Las iniciativas en educación de hoy en día comprenden un rango aún más amplio de categorías y prácticas. Inicialmente, las políticas de acción afirmativa y oportunidad equitativa reconocieron la raza, religión, género, color, etnicidad y origen nacional. Desde la década de los ochenta, los asuntos se han expandido para incluir categorías como habilidad, orientación sexual y estilos de aprendizaje. La práctica educativa ha ido más allá brindando acceso a grupos minoritarios. Actualmente, muchos educadores están discutiendo maneras de revisar estrategias de enseñanza de modo que los métodos sean más inclusivos. Las prácticas de diversidad también están respondiendo a nuevos desarrollos en educación como la investigación sobre estudiantes con dificultades para el aprendizaje. Por ejemplo, el movimiento hacia estrategias de instrucción diferenciadas tiene como objetivo atender a la diversidad de estilos de aprendizaje en el aula.

          Desde la niñez hasta la adultez, la comunidad se ve cambiando y crece más allá de sus alrededores inmediatos hasta llegar a la comunidad global. Para mejorar el desarrollo y la función de la comunidad global necesitamos erradicar el desconocimiento de ciertas cosas y/o temas. Como miembros de la comunidad global, necesitamos estar conscientes de las diferencias entre nosotros para mejorar el mundo. No hay mejor método de ayudar esa causa que empezar temprano y prestar atención a la importancia de la diversidad en los sistemas educativos.

          Semánticamente, incluir e integrar tienen significados muy parecidos, lo que hace que muchas personas utilicen estos verbos indistintamente. Sin embargo, en los movimientos sociales, inclusión e integración representan filosofías totalmente diferentes, aun cuando tengan objetivos aparentemente iguales, es decir, la inserción de las personas con discapacidad en la sociedad.

          La escuela inclusiva se construye sobre la participación y los acuerdos de todos los agentes educativos que en ella confluyen. Asimismo considera el proceso de aprendizaje del alumnado como la consecuencia de su inclusión en el centro escolar. Surge de una dimensión educativa cuyo objetivo se dirige a superar las barreras con las que algunos alumnos y alumnas se encuentran en el momento de llevar a cabo el recorrido escolar.

          Con una escuela inclusiva se trata de lograr el reconocimiento del derecho que todos tienen tanto a ser reconocidos, como a reconocerse a sí mismos como miembros de la comunidad educativa a la que pertenecen, cualquiera que sea su medio social, su cultura de origen, su ideología, el sexo, la etnia o situaciones personales derivadas de una discapacidad física, intelectual, sensorial o de la sobredotación intelectual.

          ¿Qué se propone en estas escuelas? Se propone el desarrollo de la convivencia que se realiza a través del diálogo. Los conflictos se transforman en una oportunidad para el desarrollo personal y social para los niños y niñas, porque permite la aproximación entre los agentes en conflicto y el desarrollo de su aprendizaje.

          Para llevar a la práctica en la escuela un modelo que potencie la educación inclusiva es necesario que todo el personal educativo, en especial los profesores, tengan una visión y una actitud positiva acerca de la inclusión. Si no se da el caso, el desarrollar dicho modelo será bastante complicado. Por tanto, una de las premisas fundamentales que se deben cumplir para que el modelo se desarrolle de manera adecuada es que se dé una implicación activa del profesorado y la comunidad educativa en general.

          Si como futuras docentes nos planteamos que la atención de determinados alumnos puede entorpecer o retroceder el avance del resto de los niños y niñas, estaremos trabajando desde una lógica claramente excluyente. Desde un modelo inclusivo, hemos de preguntarnos cómo atender a todo el alumnado, no cómo atender a unos u otros. En este sentido se apoya la premisa de Michael Fullan y Andy Hargreaves, estableciendo que merece la pena luchar para que las escuelas sean lugares cada vez mejores en los que enseñar y aprender.

          Cuando no se tienen en cuenta las diferentes necesidades y ofrecemos a todos lo mismo, no hacemos sino ignorar la diversidad generando aún más desigualdad. Esto nos lleva necesariamente a buscar las herramientas que den la oportunidad de participar a todos, de desarrollar capacidades comunes por diferentes vías, porque si no estaremos favoreciendo a unas personas sobre otras.

          El intelectual transformativo es el docente que busca crear espacios donde todos tengan las mismas posibilidades, tanto dentro del colegio como fuera de él. Es un profesional comprometido con la lucha por la creación de una escuela para todos. No obstante, la innovación educativa es al mismo tiempo una amenaza y un desafío para los docentes de la escuela. Principalmente porque las medidas de las instituciones educativas denotan poca confianza en las capacidades del profesorado. Muestra de ello es el diseño curricular vigente en nuestras escuelas. Es un currículum técnico que define qué, cómo, cuándo y por qué hay que enseñar. El docente se convierte así en un técnico ejecutor de las directrices prefijadas. Aunque el discurso legislativo afirme que el profesor es autónomo, después se le plantean una serie de protocolos educativos que tiene que seguir al pie de la letra. Y el caso es que, pese a este escaso poder de decisión, es justamente el profesorado el que tiene en su mano el cambio.

          La calidad de la educación está estrechamente ligada con la calidad de los profesores, y no con la calidad de los proyectos que se generen fuera. El profesor tiene calidad si tiene autonomía, si es un intelectual, y toma decisiones de las que será responsable, y cuya conveniencia evaluará para así comprender y mejorar la situación educativa.

          Teniendo en cuenta que el profesor de la escuela inclusiva necesita conocer la naturaleza de la cultura que enseña, ser consciente de lo que significa una escuela inclusiva, ser crítico, reflexivo, trabajar cooperativamente, ser autónomo y responsable, saber analizar, y en base a todo esto tomar decisiones, resulta obvio que necesita una formación reflexiva.

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